ANTECEDENTES HISTORICOS:

Jacques d`Ansorval, en 1930, había demostrado que la corriente alterna de frecuencia superior a 100 Khz aplicada por conducción, mediante electrodos metálicos en contacto con la piel, era capaz de calentar los tejidos profundos sin efectos nocivos. Nacía entonces la diatermia por conducción.

En efecto, si se disponen dos electrodos metálicos en contacto directo con la piel, de modo que la zona a tratar quede comprendida entre ambos y aplicamos a ellos una corriente de alta frecuencia (HF) con longitud de onda hectométrica, ésta atravesará los tejidos que encuentre a su paso por conducción eléctrica y producirá en ellos un aumento de temperatura de acuerdo con la ley de Joule, según la cual:

Q = 0,24 I2 R T.

Q es la cantidad de calor, I la intensidad de la corriente, R la resistencia y T el tiempo.

De aquí se deduce que a igual intensidad y tiempo, el calor generado dependerá de la resistencia eléctrica del tejido atravesado.

La diatermia conductiva aumentará más la temperatura de la piel y grasa (malos conductores) y menos los músculos y vísceras (buenos conductores).


A principios del s.XX se introduce en la terapia médica la onda corta. Se trata de corrientes de alta frecuencia, entre 10 y 300 Mhz., que se aplican mediante electrodos emisores situados a distancia de la piel, con lo que la zona a tratar queda situada entre las dos armaduras de un condensador, sin contactar con ellas.

Con esta disposición, las corriente de onda corta atraviesan el organismo por desplazamiento, como lo hacen en un condensador. Las moléculas bipolares, entre ellas el agua, vibrarán y cambiarán de orientación a la misma frecuencia que la alta frecuencia a que se ven sometidas. Como resultado de estos movimientos se produce frotación molecular y, por consiguiente, calor.

En el caso de la onda corta el calentamiento será mayor en músculos y vísceras. Por el contrario, como la grasa es una molécula no polar, se calentará menos.

Con la aparición del Magnetrón, desarrollado para usos militares, telecomunicaciones y radar, se posibilita ala generación de ondas ultracortas (centimétricas) y para el dominio médico (Atlanta 1947) las de longitud de 12 cm. Se implantan asía las microondas en electroterapia.

La capacidad de aumentar la temperatura de los tejidos está basada también en la orientación que sufren las moléculas polares por la acción de un campo eléctrico, por lo que adolece de la misma selectividad respecto a los tejidos con abundancia de agua, que la onda corta.

Si bien todos los modos de aplicación de las corrientes de alta frecuencia, descritos hasta ahora, tienen la particularidad de producir un aumento de la temperatura intratisular, con las consiguientes ventajas terapéuticas. También es cierto que presentan aspectos mejorables, tanto desde el punto de vista técnico, como desde el de resultados médicos.

La primitiva diatermia por conducción quedó pronto descartada por calentar sólo tejidos de alta resistencia eléctrica (piel y grasa).

La onda corta clásica es selectiva en sentido contrario, sólo aumenta la temperatura en los tejidos con gran presencia de agua. Sus beneficios primarios son sólo los del calor, en general. Sólo se aprovecha una ínfima parte de la energía generada, por lo que hay que partir de potencias y consumos muy elevados. Son inevitables las interferencias que produce en receptores y equipos de diagnóstico. Por el comportamiento de sus elementos radiantes se produce irradiación en zonas no deseadas.

En cuanto a las microondas, concentran mejor que la onda corta, pero como se ha dicho son intensamente absorbidas por el agua, los que hace aumentar excesivamente la temperatura en los tejidos que presentan un buen riego sanguíneo. Por tratarse de ondas sumamente cortas tienen un comportamiento parecido a la luz, por lo que son reflejadas, en parte, por las superficies donde se proyectan. Esto hace que puedan producir cataratas, si no se toman las debidas precauciones. Se estan realizando estudios para determinar su acción en las cadenas de ADN, por existir la sospecha de que puedan producir efectos indeseados en ese sentido.

El estado actual de la técnica ha permitido plantearse recientemente que las corrientes de alta frecuencia, diseñadas con fines terapéuticos, pueden ser aplicadas de forma más racional. Eficaz y sin riesgos, así como aprovecharse de otras formas de acción benéficas (no solamente derivadas del aumento de la temperatura) que poseen estas corrientes cuando se generan y aplican con una lógica bien estudiada.


TECNICA ACTUAL: DIATERMIA CAPACITATIVA-INDUCTIVA

Ya en 1930, un pionero en el campo de la aplicación de la alta frecuencia, Schliephacke, inventa un electrodo con un radiador metálico recubierto de cristal (aislante), que hace más precisa la acción capacitiva de la onda corta.


La corriente de alta frecuencia (HF) procedente del aparato, llega al radiador metálico del electrodo de aplicación, el cual se comporta como una de las láminas de un condensador y se transmite al organismo de forma capacitiva, ya que el cristal que se interpone actúa como dieléctrico. La otra lámina de este condensador es el organismo. Actualmente los dieléctricos de cristal se sustituyen por diversas capas de policarbonatos y materiales plasmocerámicos.

La masa o electrodo indiferente es un elemento metálico que se pone en contacto directo con la piel, por lo que a este nivel la corriente circula por conducción.


Con este dispositivo obtenemos una serie de ventajas con respecto a la onda corta clásica:

• Acción por igual tanto en tejidos con gran presencia de moléculas bipolares: sangre, linfa, músculo (forma capacitiva); como en las zonas con mayor resistencia al paso de la corriente: tejido adiposo, hueso, cartílago(efecto Joule por conducción).

• Al tratar con electrodos en contacto físico con la piel, nos permitimos transferir ondas de longitud mayor (hectométricas), con las que se producen mejores resonancias y efectos piezoeléctricos a nivel celular, evitando el riesgo que conllevan las ondas cortas.

• No se produce refracción de las ondas, por lo que el terapeuta queda protegido de radiación espúrea.

• Acción en profundidad, empleando potencia baja, al existir una transferencia total de la energía.

• Diseño de equipos de muy bajo consumo y de electrónica fría de semiconductores.

• Ausencia de interferencias radioeléctricas.

• Posibilidad de introducir fármacos ionizables mediante la acción conductiva.

• Aprovechar el efecto masajeador producido al trasladar el electrodo, ejerciendo una ligera presión durante el tratamiento.


EFECTOS FISIOLOGICOS

• Elevación de la temperatura tisular.

• Aumento del flujo vascular por vasodilatación.

• Antiálgico por: elevación del umbral doloroso, mayor aporte de endorfinas liberadas por efecto causal del dolor, depresión de los receptores nerviosos.

• Incremento de las reacciones metabólicas, con aceleración de los intercambios bioquímicos.

• Anti-inflamatorio, debido a la mayor afluencia de células de defensa y drenaje de líquido intersticial.

• Antiespasmódico, al producir relajación en la fibra muscular.

• Aumento de la difusión en las membranas celulares (esto hace referencia a recuperación de polarización membranaria, similar a la neuralterapia).

• Fluidificación de coloides y grasas, facilitando su transporte y absorción.

• Germicida y antiséptico por generación de ozono en la barrera de contacto con la piel.

• Aporta energía normalizadota a la bomba Na+/K+.


EMPLEO DE LA ONDA MODULADA

Disponemos en nuestro equipo de un método de trabajo que lo hace mucho más versátil, al poder realizar con él tratamientos que estaban vedados a la diatermia pura. Se trata del empleo de la alta frecuencia modulada en amplitud con una determinada profundidad por una baja frecuencia (BF). De esta forma aprovechamos la acción terapéutica de dos tipos de onda, especialmente en los casos que no nos interese aumentar demasiado la temperatura pero sí queremos obtener un mayor efecto resonador y piezoeléctrico a nivel celular, producido por la incorporación de una determinada baja frecuencia.


Los principales efectos fisiológicos de esta onda son:

• Reducción de la inflamación y del edema.

• Menor tiempo para reabsorber los hematomas.

• Aumento del colágeno y de su orientación.

• Acelera la consolidación de fracturas, al aumentar la producción de compuestos cálcicos óseos.


Algunas de las ventajas que aporta son:

• Posibilidad de tratar los procesos agudos sin empeorar la tumefacción y edema.

• Posibilidad de uso ante la presencia de material de osteosíntesis (incluidas prótesis metálicas).

• Mejores resultados en tratamientos de tendinitis agudas.

• Acelera la penetración transepidérmica de fármacos ionizables.


CAMPO DE APLICACION

• Traumatología

• Fisioterapia

• Rehabilitación

• Medicina Deportiva

• Reumatología

• Tratamiento del dolor

• Dermatología

• Medicina Estética


INDICACIONES

• Síndromes dolorosos neurológicos: neuritis, neuralgias, etc.

• Patología raquídea: cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, ciática, etc.

• Artropatías reumáticas.

• Esguinces y distensiones ligamentosas en fase subaguda o crónica.

• Contracturas musculares, tortícolis, etc.

• Retracciones y procesos fibróticos.

• Secuelas de contusiones y roturas musculares.

• Consolidación de fracturas.

• Alteraciones estéticas:

  - Por su efecto trófico: arrugas, estrías, flaccidez.

  - Acné en fase cicatricial.

  - Celulitis.

  - Edemas localizados.

  - Alopecias.

  - Siempre que se desee estimular la circulación sanguínea.

  - Cuando sea necesario acelerar la penetración transepidérmica de productos de tratamiento.


CONTRAINDICACIONES

• Personas portadoras de marcapasos cardiaco.

• Durante la gestación.

• Tumoraciones malignas.

• Infecciones agudas.

• Zonas hemorrágicas activas.

• En región pélvica durante la menstruación.

• En región abdominal en ulcus gastroduodenal activo.

• Flebitis.


La necesidad de su aplicación se valorará por el terapeuta, previo diagnóstico, sobre todo en determinados casos como artritis reumatoide en fase aguda, tumores, incapacidad de comunicar la sensación de calor (niños o pacientes psiquiátricos), así como en epilépticos. También será valorada en pacientes con hemofilia, tejidos de rápida división y en tratamiento con anticoagulantes. Hay que vigilar quemaduras, sobredosificación y el uso en territorios isquémicos.

La terapia diatérmica debe acompañarse de otras medidas (dieta, fármacos, medidas posturales, ejercicios), con lo que conseguimos disminuir el número de sesiones y el resultado puede ser más satisfactorio. Como es lógico, esto queda a criterio del terapeuta.

En qué consiste, efectos y aplicaciones

Diatermia

Efectos

Contra el dolor, antiespasmódico y anti-inflamatorio.

© equilibrio cuerpomente

diseño rbkcalvo.com

medicina     psicología     noticias     grabaciones    contacto    cómo llegar    blog

medicina     psicología     noticias     grabaciones    contacto    cómo llegar    blog